Dr. Jorge Rodríguez Reyna
"Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes.Tomad, también, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios" (Ef 6.13,17)
martes, 30 de mayo de 2017
El aborto es un asesinato
Dr. Jorge Rodríguez Reyna
De una de mis discusiones en la red, por la defensa de la vida del concebido, comparto esta captura de pantalla, argumentando de porqué el aborto constituye un asesinato.
No hay otro Nombre para salvarnos que el de Jesús
Dr. Jorge Rodríguez
La Iglesia Católica siempre ha enseñado que el único Nombre por el cual podemos ser salvos es el Nombre de Jesús. Nunca hemos dicho que nos salvemos por María, por los ángeles ni por los santos, como maliciosamente insinúan personas que forman parte de otras congregaciones, con la finalidad de confundir a católicos mal formados, que no leen ni la Biblia y menos el Catecismo.
Para que no queden dudas de la enseñanza católica, revisemos lo que dice el Catecismo Católico:
¿Tradiciones o doctrina?
Dr. Jorge Arturo Rodríguez Reyna
Los evangélicos dicen que las tradiciones son malas en general, interpretando erróneamente las palabras del Señor, sin embargo, se olvidan que el Nuevo Testamento dice que debemos conservar las tradiciones que nos han sido trasmitidas, refiriéndose a la Tradición oral de la Iglesia, que nosotros conocemos como Tradición Apostólica.
El problema es que ellos no saben - o hacen como que no saben - que la versión bíblica que usualmente emplean, Reina-Valera, ha modificado intencionalmente la traducción de una palabra (paradosis) del idioma original bíblico (recordemos que el NT fue escrito en griego), para evitar reconocer que las Tradiciones, cuando se refieren a enseñanza, son buenas.
Ad mayorem Dei gloriam
sábado, 1 de abril de 2017
¿Hubo algún apóstol que venerara a María?
Dr. Jorge Rodríguez Reyna
Hace poco leía la publicación de alguien a quien
aprecio mucho, pidiendo un solo versículo bíblico que mencionara la veneración
de los apóstoles a María, la Madre del Señor. Y aunque la Biblia no es un
diccionario ni catálogo donde debamos encontrar literalmente todo lo que
creemos, no se me había ocurrido anteriormente que pudiera existir dicho
versículo, sin que eso signifique por supuesto, de que los apóstoles no hayan
venerado a la madre de su Maestro y Señor.
No es necesario ser muy versado en las cosas de la
vida, para notar que toda buena persona siempre respeta y muestra una estima
especial a la madre de sus amigos. Con cuánta mayor razón debieron los
apóstoles tener un cariño y aprecio especial a la Madre de Jesús, pues sabían
que era aquella mujer que además de llevarlo en el vientre por 9 meses, le enseñó
las primeras palabras, le enseñó a caminar, le alimentó, le arrulló y en fin,
le dio todo el amor que una madre sabe dar a sus hijos.
Por otra parte, es lógico que los apóstoles confiaban
en María, pues de ¿dónde
piensan que Mateo y Lucas obtuvieron la información para redactar los primeros
capítulos de sus Evangelios? Y la respuesta es: naturalmente de María, quien
como nos dice la Escritura: “Guardaba
todas estas cosas, meditándolas en su corazón.” (Lucas 2:19).
Y mis
queridos amigos, todo lo que acabo de mencionar es una forma de veneración,
pues involucra tanto el respeto, el honor y la confianza en María, de parte de
los apóstoles. Y si les quedan dudas veamos el significado de “venerar” según
el diccionario:
venerar
Del lat. venerāri.
1. tr. Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes
virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda.
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Pues entonces, ¿cómo
no respetar (venerar) a la madre de Quien les llamó amigos, a la madre de su
Señor y Salvador? Pensar que los apóstoles no veneraban a María, les
convertiría en malos cristianos. Si hasta los no creyentes saben respetar a las
madres de sus amigos, ¡con cuánta
mayor razón debieron respetar (venerar) los apóstoles a María!
Pero sé que con todo lo
expuesto, habrá todavía algunos incrédulos que seguirán exigiendo una cita
literal en la Biblia para aceptarlo. Ellos son de aquellos que piensan que la
Biblia es un índice de palabras donde podemos encontrar absolutamente todo lo que
creemos. Bien, mis queridos amigos, les compartiré la cita del capítulo 19 del evangelio
de San Juan (tomado de la versión protestante Reina-Valera):
26 Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él
amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde
aquella hora el discípulo la recibió en su casa.
Si Jesús entregó a María como madre del apóstol Juan,
es natural que desde entonces éste, además de comenzar por llamarla “madre”
tuvo que tratarla como tal. Y la Escritura dice:
8 No desprecies la
dirección de tu madre (Proverbios 1:8)
Pero sobre todo la cita más
importante:
12 Honra a tu padre y a tu MADRE, para que tus días se alarguen en la
tierra que tu Dios te da (Éxodo 20).
Si los
apóstoles eran fieles cumplidores de la Palabra de Dios, era obvio que Juan
tuvo que cumplir estos versículos con la nueva Madre que Jesús le entregó en la
cruz. Y honrarla, mis amigos, es venerarla.
Cuando Jesús
entregó a María como madre de Juan en la cruz (y en él a todos los cristianos)
le estaba ordenando además, honrarla como tal, pues eso manda la Escritura. Y
honrar a alguien es venerar a dicha persona.
Por tanto,
bíblicamente podemos inferir con justa razón que los apóstoles veneraron a
María.
AD MAYOREM DEI GLORIA
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