sábado, 1 de abril de 2017

¿Hubo algún apóstol que venerara a María?



Dr. Jorge Rodríguez Reyna



Hace poco leía la publicación de alguien a quien aprecio mucho, pidiendo un solo versículo bíblico que mencionara la veneración de los apóstoles a María, la Madre del Señor. Y aunque la Biblia no es un diccionario ni catálogo donde debamos encontrar literalmente todo lo que creemos, no se me había ocurrido anteriormente que pudiera existir dicho versículo, sin que eso signifique por supuesto, de que los apóstoles no hayan venerado a la madre de su Maestro y Señor.

No es necesario ser muy versado en las cosas de la vida, para notar que toda buena persona siempre respeta y muestra una estima especial a la madre de sus amigos. Con cuánta mayor razón debieron los apóstoles tener un cariño y aprecio especial a la Madre de Jesús, pues sabían que era aquella mujer que además de llevarlo en el vientre por 9 meses, le enseñó las primeras palabras, le enseñó a caminar, le alimentó, le arrulló y en fin, le dio todo el amor que una madre sabe dar a sus hijos.

Por otra parte, es lógico que los apóstoles confiaban en María, pues de ¿dónde piensan que Mateo y Lucas obtuvieron la información para redactar los primeros capítulos de sus Evangelios? Y la respuesta es: naturalmente de María, quien como nos dice la Escritura: Guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.” (Lucas 2:19).

Y mis queridos amigos, todo lo que acabo de mencionar es una forma de veneración, pues involucra tanto el respeto, el honor y la confianza en María, de parte de los apóstoles. Y si les quedan dudas veamos el significado de “venerar” según el diccionario:

venerar 

Del lat. venerāri.

1. tr. Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda.

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Pues entonces, ¿cómo no respetar (venerar) a la madre de Quien les llamó amigos, a la madre de su Señor y Salvador? Pensar que los apóstoles no veneraban a María, les convertiría en malos cristianos. Si hasta los no creyentes saben respetar a las madres de sus amigos, ¡con cuánta mayor razón debieron respetar (venerar) los apóstoles a María!

Pero sé que con todo lo expuesto, habrá todavía algunos incrédulos que seguirán exigiendo una cita literal en la Biblia para aceptarlo. Ellos son de aquellos que piensan que la Biblia es un índice de palabras donde podemos encontrar absolutamente todo lo que creemos. Bien, mis queridos amigos, les compartiré la cita del capítulo 19 del evangelio de San Juan (tomado de la versión protestante Reina-Valera):

26 Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

Si Jesús entregó a María como madre del apóstol Juan, es natural que desde entonces éste, además de comenzar por llamarla “madre” tuvo que tratarla como tal. Y la Escritura dice:

8 No desprecies la dirección de tu madre (Proverbios 1:8)

Pero sobre todo la cita más importante:

12 Honra a tu padre y a tu MADRE, para que tus días se alarguen en la tierra que tu Dios te da (Éxodo 20).

Si los apóstoles eran fieles cumplidores de la Palabra de Dios, era obvio que Juan tuvo que cumplir estos versículos con la nueva Madre que Jesús le entregó en la cruz. Y honrarla, mis amigos, es venerarla.

Cuando Jesús entregó a María como madre de Juan en la cruz (y en él a todos los cristianos) le estaba ordenando además, honrarla como tal, pues eso manda la Escritura. Y honrar a alguien es venerar a dicha persona.


Por tanto, bíblicamente podemos inferir con justa razón que los apóstoles veneraron a María.


AD MAYOREM DEI GLORIA

domingo, 29 de enero de 2017

El Papa y el papamóvil

El Papa y el papamóvil

Dr. Jorge Rodríguez Reyna


Veo con relativa frecuencia la publicación de una foto del Papa dentro del papamóvil, acompañado de una crítica a la supuesta falta de confianza del Papa en Dios, diciendo que como aquél asume ser representante de Cristo, por consiguiente no debería tener ningún temor y de ninguna forma usar un papamóvil blindado. Lo utilizan como pretexto para atacar su autoridad, para deslegitimarlo, para insinuar perversamente que el Papa no confía en la protección del Señor.

Si el Papa utiliza un papamóvil blindado en sus giras (aunque no siempre es así), es por simple seguridad, como lo haría el común de los mortales, si existiese algún riesgo para su vida. De una manera especial es natural que se proteja al Papa, pues debemos recordar que en 1981 el terrorista turco Ali Agca intentó asesinar a Juan Pablo II, a través de dos disparos.

Los que critican de esta forma son hipócritas, pues tengo la certeza de que por más que afirmen confiar en Dios, seguramente ellos mantienen a buen recaudo sus propiedades, su dinero, en fin, cualquier cosa de valor que posean. Lo cual obviamente es lo esperado. Y con mayor razón se debe de cuidar la vida propia, sobre todo si se sabe que existen riesgos comprobados de estar expuesto a posibles agresores.

Pese a lo dicho, tal vez esos mismos hipócritas me dirán que lo que sostengo son solamente palabras humanas, que no existe argumento bíblico que lo sustente (les encanta leer la Biblia como un diccionario o manual para todo), y que por tanto, no tiene validez.

Para malestar de ellos les quiero demostrar bíblicamente que el defender la vida propia de cualquier amenaza externa es correcto, sin que eso signifique que no tengamos confianza en Dios, pues al contrario expresa que somos precavidos (lo cual es una virtud).

Cuando Pablo se encontraba en riesgo de ser asesinado, tuvo que ser descendido en una canasta por los muros de la ciudad, para que pudiera escapar y poner su vida a buen recaudo. ¿Acaso eso significa que Pablo no confiaba en el Señor?

23 Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarlo;24 pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarlo. 25 Entonces los discípulos, tomándolo de noche, lo bajaron por el muro, descolgándolo en una canasta. (Hechos 9).

El autor de la carta a los Hebreos nos habla de los héroes de la fe. Y nos hace notar que por proteger su vida tuvieron que andar errantes y escondidos. ¿Eso significaba que esos hombres ejemplares no tenían plena confianza en Dios y por eso se escondían?

38 Esos hombres, de los cuales no era digno el mundo, tenían que vagar por los desiertos y las montañas y refugiarse en cuevas y escondites. (Hebreos 11).

Jesús mismo decidió protegerse de Herodes, cuando se enteró que había tomado preso al Bautista. ¿Serían tan torpes los críticos del papamóvil de afirmar que Jesús se alejó por miedo y por desconfianza en su Padre?

12 Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió a Galilea;
13 Y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Nephtalim (Mateo 4).

Cuando hablaba sobre la destrucción de Jerusalén, Jesús llama a sus seguidores a escapar fuera de la ciudad para proteger sus vidas. ¿Significa que les invitaba a no confiar en la protección de Dios y por eso los incitaba a huir?

21 Entonces los que estuvieren en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. (Lucas 21).

Por último, cuando estaba próximo a cumplir con su sacrificio, el Señor les pide a sus discípulos que compren una espada para protegerse. ¿Era un signo de desconfianza en Dios, el usar los medios a su disposición para salvaguardar sus vidas, más aún cuando era el mismo Cristo el que los invitaba a protegerse?

36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada. (Lucas 22).

     Para terminar, debemos reafirmar que el protegerse de posibles atentados contra la vida no es signo de desconfianza en Dios, sino de prudencia. Para aquellos que critican al Papa por usar el papamóvil, bien les vendría la sentencia de Jesús a Satanás, cuando éste le invitaba a arrojarse desde lo alto del Templo, amparándose en una mala interpretación de la Escritura. Jesús le replicó: “Dice también la Escritura: No tentarás al Señor tu Dios.” (Mateo 4). Y cuidar la vida propia y no ponerla en riesgo es precisamente lo contrario a tentar a nuestro Padre.


Ad Mayorem Dei Gloria

sábado, 2 de enero de 2016

Es la Iglesia Católica la ramera del Apocalipsis?

Dr. Jorge Rodríguez Reyna.

Algunos personajes que odian a la Iglesia Católica la acusan de ser la ramera del libro del Apocalipsis. Uno de los argumentos que utilizan se basa en el capítulo 17: "9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer" (versión bíblica protestante Reina-Valera).

Dado que Roma es conocida como la "ciudad de las 7 colinas", asumen que El Vaticano (la Iglesia Católica) es la ramera del Apocalipsis. Lo que se olvidan estos amigos es que si bien es cierto Roma es la ciudad de las 7 colinas, El Vaticano se encuentra al Oeste de Roma, separada de la misma por el río Tíber, por lo cual cualquiera con un mínimo de conocimientos de geografía notará que El Vaticano no está rodeado ni asentado en 7 montes, sino fuera del perímetro de los mismos, quedando por tanto refutado el supuesto argumento, como lo demuestra el siguiente mapa:



viernes, 1 de enero de 2016

Historia de un milagro: cuando la Biblia pesó 7 kg

Dr. Jorge Rodríguez Reyna


Ocurrió en mi reciente viaje a Chicago, Illinois, EEUU, concretamente en el trayecto de retorno, en la madrugada del 7 de Diciembre del año que acaba de terminar (2015), en el Aeropuerto Internacional O'Hare de la ciudad de Chicago.

Itinerario de regreso Chicago - México DF - Lima

Venía de regreso con mi padre, desde Chicago hacia Lima, con escala y conexión en México DF. Cada uno tenía su propia maleta, la mía era de mayor tamaño. Cuando nos presentamos en el counter para registrar el equipaje resultó que la mía pesaba 26.7 kg, es decir 3.7 kg más del límite permitido que es 23 kg, pero según me explicó el empleado de Aeroméxico, necesariamente por reglamento no podía pesar más de 23 kg, de lo contrario tendría que pagar $15 por cada kg adicional, en este caso $45, dado que el exceso lo redondearon en 3 kg. Me dijo el empleado que si quería evitar pagar la penalidad, debería retirar algunas piezas de mi maleta, hasta alcanzar el peso límite de 23 kg. El problema era que la maleta de mi padre, que había pesado 18 kg, estaba totalmente llena y no cabía absolutamente nada adicional. Con pesar y malestar miré el rostro de mi padre, como diciéndole que no nos quedaba más opción que pagar la penalidad de $45. Incluso tomé mi billetera para sacar el dinero, cuando mi papá me pidió que abriéramos mi maleta para intentar retirar algo que al menos redujera el peso y por consiguiente la penalidad económica por exceso de peso. Con incredulidad acepté, pero con una mínima esperanza de reducir siquiera 1 kg, para pagar sólo $30.

Las maletas de mi padre y mía, con sus respectivas iniciales

Al abrir la maleta, vimos que la mayor parte de su contenido eran vestimentas de gran volumen, como casacas, zapatos, además de adornos, que con toda seguridad no podrían caber en la maleta de mi padre, y sobre todo porque ésta última estaba llena al tope. Lo único relativamente pequeño que encontramos a simple vista fue la Biblia que mi papá había llevado para el viaje y un frasco de vitaminas que compramos en Walgreens. A lo sumo la Biblia pesaba menos de 1 kg y el frasco de vitaminas, 600 g (Ya de vuelta en casa comprobamos que la Biblia pesaba 800 g y el frasco de vitaminas, 500 g). Así que retiramos estos dos elementos. La Biblia de mi padre a duras penas consiguió entrar en un bolso pequeño que él llevaba y el frasco multivitamínico también con dificultad en mi mochila, que era mi equipaje de mano. Pensábamos que con esos dos elementos extraídos de la maleta, tal vez habíamos reducido $15 de penalidad.

Frasco de multivitamínico (peso 0.5 kg)

Pero nuestra sorpresa fue mayúscula, cuando al colocar la maleta nuevamente para ser pesada, la balanza marcó 18.3 Kg. Y a pesar de recolocarla, la balanza seguía marcando dicho valor. En otras palabras, la Biblia había pesado aproximadamente 7 kg y al reducirse esa cantidad en el peso de la maleta, ya no tuvimos que pagar la penalidad por exceso de equipaje. Con alegría y complicidad, cruzamos miradas con mi viejo (mi padre), como entendiendo el hecho sobrenatural que nos estaba ocurriendo. Luego, simplemente rotularon ambas maletas para subirlas a bordo del avión.

Lo más intrigante de nuestro periplo fue que al recoger nuestras maletas para tomar nuestro próximo vuelo desde Lima hacia Trujillo, al subir mi maleta a la balanza, esta marcó 25.4 kg, es decir, el peso correcto. La Biblia y el frasco de vitaminas pesaban en conjunto algo más de 1 kg, pero como en Lima no nos pusieron inconvenientes por ese leve exceso de equipaje, no tuvimos que pagar ninguna penalidad.

Dios obra maravillosamente, a través de grandes e impactantes milagros. También obra con milagros aparentemente más sencillos, pero igual de impactantes e importantes para quienes lo sabemos descubrir en cada momento de nuestra vida. Y bueno, este 7 de Diciembre realmente fue impactante para mi padre y para mí, pues el Señor nos ayudó para no tener que pagar ninguna penalidad económica, concediéndonos un milagro sólo para nosotros dos, pues nadie más se dio cuenta de ello.

Si Dios hizo el Universo entero, si abrió las aguas del Mar Rojo, si resucitó muertos, si multiplicó los panes, y tantas otras maravillas, ¿cómo es que no podría hacer que nuestra Biblia pesara 7 kg por un momento?

La Biblia de mi padre, que pesó 7 kg (peso real: 0.8 kg)

Les comparto este milagro, pues no puedo guardarme algo maravilloso que el Señor me concedió durante mi viaje. Qué este testimonio sirva para fortalecer la fe de todos cuántos lean este relato y a todos cuántos pueda llegar.
Dios les bendiga.

“Para Dios, nada hay de imposible” (Lucas 1,37)


martes, 28 de julio de 2015

La gran mentira del genocidio español

JOSÉ JAVIER ESPARZA Y ANTHONY ESOLEN
 
 



De todas las mentiras que he escuchado a lo largo de mi vida sobre asuntos históricos, quizá entre las que más me molestan estén las relativas al papel ejercido por España en América. Las que conforman laLeyenda Negra” que acusa a España de genocida y esclavizadora de los pueblos americanos durante la Conquista. Y me molestan porque son acusaciones falsas e infundadas, que a base de ser repetidas e introducidas con calzador en el ideario popular, hemos acabado por creérnoslas hasta los propios españoles.
 
Todo proceso histórico conquistador o colonizador conlleva el uso de la violencia y de las armas. Si bien el Imperio Romano invadió y conquistó España desde el siglo III A.C., arrasando y aniquilando a nuestros antepasados celtíberos, lusitanos, astures o cántabros, a nadie con un mínimo de inteligencia se le ocurriría hoy decir que Roma es la culpable de “la aniquilación de España” y del “sometimiento injusto” de nuestro pueblo. Más bien, los españoles mantendremos una deuda eterna con Roma por habernos dejado un legado inigualable tras su paso, latinizándonos y regalándonos su influencia y su organización. Algo parecido, o quizá de superior magnitud, sucedió en lo que respecta a la transmisión de riqueza a América tras nuestra llegada. La diferencia, sin embargo, es que el Imperio Romano no tuvo la mala suerte de contar con un enemigo anglosajón que volcara sobre él durante siglos infinitas mentiras y leyendas destinadas a diezmar su legitimidad y grandeza incontestables.
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Estructura de la Iglesia de las catacumbas

 
Fuente: Defiende tu fe

CARTA A UN AMIGO

 
Dr. Jorge Rodríguez Reyna
 
 
 
 
 
 
 
Mi querido amigo:
 
Me alegra que valores el amor y aprecio que tengo por tu madre. Es que como el sentido común lo muestra, es evidente que ella ha influido mucho en tu forma de ser. Por algo se dice que los hijos son reflejos de la madre. Hasta en tu forma de hablar se evidencian las mismas palabras de quién te llevó en su vientre. Y si tú me la presentaste no puedo menos que quererla: ella se hace amar.
 
Pues siendo así, y contando con tu beneplácito, no logro entender el porqué te molesta que yo ame tanto a la Madre de mi Señor Jesús. Si tú eres mi amigo y puedo amar a tu mamá - por las razones expuestas - ¿cómo es que no amaría a la Madre de mi Salvador? ¿O es qué piensas que Jesús se pondría celoso de que yo ame a su Madre? ¿No te das cuenta que Jesús debe sentirse honrado, cada vez que honramos a su Madre, lo mismo que tú te sientes orgulloso cuando alguien habla bien de tu propia mamá?
 
Es puro sentido común, mi buen amigo: no se necesita más que un poquito de humildad para entenderlo. Sólo se requiere entender que Jesús no es celoso, porque Jesús es Dios y Dios es amor. Si no me crees a mí, créele a la Escritura ("El amor no tiene celos" 1Cor 13,4).
 
Oraré por ti, para que abras tu corazón a la plena verdad. Dios te bendiga.
 
PD: saluda a tu madrecita (supongo que no te molestará).